Un regalo inmejorable

¿Acostumbras dar regalos en Navidad? ¿Cuál podrías decir que es tu principal motivación para hacerlo? No sé cual es el origen de esta tradición pero hace tiempo que estamos inmersos en ella en casi todo el mundo occidental.

Más o menos a los 18 años cumplí con la encomienda de ir a una de las zonas más pobres de mi ciudad y tocar las puertas de casa en casa preguntando a sus habitantes mayores quién estaba dispuesto a aprender a leer y a escribir, aun en sus cansados años, con mi ayuda y compañía. Me sorprendí de que muchos quisieran pero que se sintieran incapaces de lograrlo. Convencí a dos o tres y nos llevó algunas semanas, pero con mis visitas frecuentes y su esfuerzo, se cumplió la meta. Al final de la jornada el brillo en sus ojos era evidente, sabían leer y escribir solos. Habían dado un inmenso salto hacia la independencia aun en su vejez y se sentían privilegiados.

Muchos años después comencé a tener hijos y cada uno me trajo un gran reto en el mundo de las letras y la escritura. Todos aprendieron a leer a diferentes edades y ritmos, con diferentes recursos y tiempo. Algunos necesitaron más de mí que otros pero todos, los 5, se abrieron paso a un universo de posibilidades sólo por el hecho de saber descifrar un conjunto de símbolos y aprender a usarlos a su favor.

Paulo Freire demostró que aprender a leer y escribir es muy fácil cuando las letras y las palabras están vinculadas a la realidad de las personas adultas y lo mismo sucede con los niños.

¿Te has puesto a pensar en lo que en realidad significa saber leer y escribir? ¿Has dimensionado el alcance que tiene esto para la vida de una persona en la actualidad? Aprender a leer y escribir en realidad es un regalo. APRENDER es un gran regalo. Una vez que lo tienes es una llave maestra que abre puertas, ventanas, cofres y mundos. Un niño o un joven que lee y comprende lo que lee, es imparable.

Algunos expertos dicen que la lectura tiene 3 fases:

  1. La comprensión literal, que se refiere a entender exactamente lo que dice un texto. Leer un cuento o una lista de ingredientes con detalle y sin problema.
  2. La comprensión inferencial, que da un paso más allá porque tiene que ver con la interpretación de lo que se lee con base en las experiencias propias y los conocimientos pasados.
  3. La fase crítica, que es donde se analiza no sólo lo que se dice sino cómo se dice, por qué se dice y con qué me quedo de lo que se dice, para finalmente desechar el resto.

Si te enfocas en construir estos tres peldaños con los tuyos, respetando sus tiempos y sus formas de aprender pero con paso firme y deliberado, ningún contenido presente, pasado o futuro se les resistirá. Nada dejarán fuera de sus aprendizajes. Nunca dirán “no puedo aprender esto” o “no entiendo aquello”. La lectura y la escritura son la base del autodidactismo y el avance responsable y autónomo de los aprendizajes. Nadie que quiera aprender sin límites puede quedarse sin el regalo de las letras.

Hoy, en el tiempo de las ferias de libros más abundantes y proliferas de la historia de la humanidad, en el tiempo en que hay más escuelas per capita y más maestros por cada niño y niña que nunca antes, la gente sigue dejando de leer porque no entiende lo que lee y si no entiende lo que lee no es capaz de generar aprendizajes profundos e independientes, no es capaz de meditar y confrontarse consigo mismo, no es capaz de vincularse con el inmenso planeta y su historia. Siempre necesitarán de alguien más para aprender, de un traductor o de un decodificador que generalmente se presentará en forma de otra persona o de una institución. No hay mejor forma de desarrollar un pensamiento independiente, ordenado y creativo que a través del regalo de las letras. Abrirás tus propias puertas y no las que alguien externo abra por ti.

La gente hoy lee más que antes pero depende más que antes para aprender.

Leer y escribir es el fundamento para cualquier pretensión de aprendizaje libre y profundo. ¿No crees que este sería un regalo inmejorable para tus hijos? Lo es y tú puedes propiciarlo. Uno de los privilegios más grandes que la vida me ha dado, y que gustosa he tomado y ejercido, es enseñar a mis hijos a leer y escribir, y uso “enseñar” por la mera costumbre de la palabra conocida por todos que implica una apropiación genuina de un aprendizaje porque en realidad lo único que he hecho es propiciar ese aprendizaje y reconocer las ventanas de oportunidad que la vida cotidiana nos presenta para hacerlo.

La verdadera ilusión que tus hijos deberían tener en estas fiestas no es si recibirán un regalo de Santa Claus o del niño Dios porque fueron “buenos niños” sino el pensar que sus aprendizajes y descubrimientos podrían construir mejores futuros para todos, que sus trabajos y empeños serán precursores de bien y que todo eso comenzó en casa, contigo, en la quietud de tu mesa en la cocina o en el patio trasero, sin prisas ni regaños, uniendo sonidos y tomando por primera vez el lápiz entre esos dedos pequeñitos pero ansiosos.

Enseñar a leer y comprender a un hijo, a una hija, es endosarle una herramienta poderosa, una espada invisible que tendrá que afilar constantemente para cortar falsedades y engaños, una habilidad de súper héroe que los hará más útiles y sagaces en un mundo lleno de desafíos, una pared de protección contra las demoledoras oleadas de la desorientación, una tecnología de punta que difícilmente quedará obsoleta.

Regala lo incorruptible, lo que no se descompone, lo que no pierde energía. Propicia lo trascendente y de gran impacto. Es tu privilegio, y además descubrirás que es un honor.

4 respuestas para “Un regalo inmejorable”

  1. Hermosa enseñanza, feliz Natividad para toda tu familia ,que podamos seguir dejando huellas imborrables en sus vidas y corazones, un fuerte abrazo y bendecido año nuevo

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  2. Claro que si, que hermoso, de verdad, me doy cuenta de que realmente lo que le podemos regalar a nuestros hijos o a cualquier persona es eso incorruptible, esa herramienta que sea como llave stilson o pinzas eléctricas que van a poder usar para abrirse paso, para que mientras son lanzados como flechas en manos del valiente, necesitan herramientas. Que hermosa escritura, he estudiado algunas cosas este mes y de verdad veo que Dios te dio un don maravilloso y de mucha responsabilidad pero la ejerces con justicia, eso creo. Un abrazo 🤗.

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