Y ahora…¿Qué hago con tanta libertad?

Los niños anhelan irse a la cama sin lavarse los dientes, los jóvenes esperan con ansias el día en que puedan llegar de regreso a casa hasta que termine la fiesta, los adultos soñamos con ser los dueños de nuestros propios negocios sin tener que soportar al jefe… todos buscamos ser libres.

He escuchado algunas historias ocurridas en la guerra civil de los Estados Unidos. Hombres y mujeres de piel negra que trabajaron bajo un sin fin de maltratos durante toda su vida de pronto se ven saliendo a pie de sus lugares de trabajo convertidos en seres humanos libres pero sin saber que hacer ahora con esa libertad. Ser esclavos es lo único que saben hacer.

Mucho ha luchado la humanidad a través de su historia por el derecho a decidir y escoger; por el derecho a pensar y hablar; por el derecho a aprender y qué aprender, pero una vez obtenido el regalo es tan increíblemente grande que no cabe en nuestras pequeñas cabezas amoldadas por años de esclavitud y limitaciones. Siempre lo quisimos pero ahora ¿qué podemos hacer con tanta libertad?

Es bien sabido que muchos de nuestros sistemas y paradigmas actuales están equivocados. Uno de ellos, ubicado en el centro de discusión de muchos expertos es el sistema educativo. Sus fallas son evidentes, son indubitables y desalentadoras. Muchos padres hemos decidido entonces no pertenecer a dicho sistema. Un día común, de pronto, y en medio de un arrebato de valor nos hemos escapado por la “puerta trasera” de las escuelas y hemos sentido como literalmente las ataduras que nos unían a ella desaparecen. De pronto… ¡somos libres! Nuestros hijos ya no están escolarizados y los educamos en casa. Nos sentimos imparables.
Ahora todo nos pertenece: el tiempo, los contenidos, los métodos, los materiales, el lugar, el orden… ¡el dinero! Todo es nuestro ahora y nadie nos va a decir cómo y con qué usarlo. Y así es cómo repentinamente nos vemos parados frente a un precipicio lleno de … ¡nada!
Porque ahora tengo a mis hijos 24 horas 7 días a la semana, y no solo eso, los tengo aburridos, hambrientos, desordenados y creciendo sin rumbo porque por lo menos antes sabíamos que teníamos que llegar al final del año escolar con buenas calificaciones pero ahora no sabemos nada.

La pregunta crucial ahora es “¿qué hago con ellos todo el día?” que traducido a un lenguaje más objetivo sería “¿qué hago ahora con tanta libertad?”. Indudablemente esto nos debe conducir a la meditación obligada de pensar que ya no hay nadie que te imponga por la fuerza nada porque renunciaste a ello voluntariamente prefiriendo imponértelo a ti mismo, por convicción y no por obligatoriedad. Caes en la cuenta de que la libertad no es cómo te la habían contado porque está cargada de responsabilidad, trabajo y planeación.
Y ahora es cuando dices… “¡tal vez esto no es para mi!”, “yo no tengo tanta paciencia”, “no nací para esto”, “después de todo, la escuela no estaba tan mal”, pero te voy a decir la verdad oculta detrás de todos estos pensamientos: miedo.
Tener miedo no está mal, de hecho es muy saludable. El miedo nos protege a nosotros y a los que amamos. El miedo nos puede hacer crecer y madurar. El miedo es natural. El problema es que si tomamos decisiones parados sobre la plataforma del temor entonces jamás experimentaremos lo que es hacer algo por amor. El amor destruye al temor.

Hay varias cosas que podrían sucederte si NO sabes que hacer con tanta libertad:

[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ddf3ff” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Anhelar de nuevo estructuras externas.[/custom_headline]

Sentirnos tan desprotegidos nos puede llevar a buscar de nuevo patrones iguales como los de la escuela, pero en casa. Tanto tiempo “libre” en casa te llena de temor y ansiedad por lo que te enfocas en buscar materiales, tutores y ocupaciones prácticamente iguales que las de un sistema escolarizado. Si no te mantienes alerta te verás muy pronto envuelto(a) en rutinas, materiales y estándares igual que en una escuela y como es lo único que conoces te sentirás cómodo y seguro. Querer que nuestros hijos aprendan a profundidad diferentes disciplinas del conocimiento humano es muy bueno pero no puedes buscar hacerlo igual que la escuela porque te aseguro que ellos tienen más experiencia, más material y más personal que tú. Te pregunto: ¿los sacaste de la escuela para que hicieran lo mismo pero en casa?

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ddf3ff” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Imitar al más cercano. [/custom_headline]

Imitar familias que educan en casa no está del todo mal. De hecho es una buena estrategia cuando comienzas, igual que un niño imita a sus padres porque son su modelo, sin embargo, a medida que avanzas en tu proyecto esto debe desaparecer.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ddf3ff” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Aflojar demasiado.[/custom_headline]

Crees que ser libre significa hacer nada. De pronto te aflojas por completo, como cuando te quitas la faja apretada que usaste durante la última fiesta y “plack”, se desparrama todo alrededor tuyo. Pierdes estructura. Pierdes equilibrio. Te colocas al lado opuesto del sube y baja y ahora en casa ya nadie sabe lo que quiere y menos trabaja para lograrlo. Para cuando te das cuenta que ser libre en realidad significa hacer solo lo necesario para acercarte cada día más a los objetivos de la familia, no más pero tampoco menos, ya ha pasado tiempo valioso.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ddf3ff” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Desertar.[/custom_headline]

Confrontarte con tanta libertad repentina puede llevarte al caos y dirigirte a una deserción. No está mal cambiar de rumbo si la salud y el bienestar tuyo y de los que amas corre peligro, pero desertar por no intentar algo con todo tu empeño no es justo.

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¿Será tan terrible la libertad? Nunca pensé que tendría tanto miedo al vivir en ella.
En general nos sentimos muy bien siguiendo instrucciones al pie de la letra, aunque siempre aseguremos lo contrario. Queremos ser críticos, emprendedores e innovadores pero cuando nos dejan solos nos sentimos perdidos y angustiados y de inmediato viene a nuestra mente la posibilidad de regresarnos al lugar de donde salimos.
El panorama frente a nosotros es inmensamente grande cuando te paras frente a el horizonte de la libertad.
No somos los únicos en sentirnos así, es una tendencia humana común.
Justo cuando México se proclama como una nación independiente rompiendo con todas las estructuras limitantes de una monarquía, a Agustín de Iturbide se le ocurre autoproclamarse excelentísimo emperador de México echando al traste toda la lucha de independencia. Justo cuando los israelitas salieron de su esclavitud en Egipto extrañaban tanto su comida y sus casas que comenzaron a quejarse diciendo que querían regresar en lugar de caminar a quién sabe donde. Lo mismo pasa cuando una joven maltratada por su padre tiene oportunidad de casarse y lo hace con otro hombre igual o peor de opresor. No sabemos ser libres. Luchamos por dejar de ser esclavos en lo externo pero en nuestra mente y corazón seguimos siendo esclavos. No sabemos quienes somos, cuál es nuestra esencia o diseño y por eso no sabemos a donde vamos ni lo que queremos.
Mientras sigas viendo a la escuela como la única autoridad educativa y no como una herramienta más de aprendizaje nunca podrás despegar hacia cielos más limpios y extensos y el peso de la culpa siempre te traerá de regreso al pasado.
Si tus hijos ya no van a la escuela pero sigues preocupado por las certificaciones, los contenidos estandarizados y las evaluaciones en lugar de ocuparte de aprendizajes profundos, significativos e implicados, entonces eres libre por fuera pero por dentro sigues siendo un esclavo común.

La libertad tiene también la maravillosa capacidad de dejar al descubierto tu verdaderos valores, principios y fundamentos. Al verte a ti mismo sin estructuras externas, es decir, sin nadie que te este diciendo qué hacer y cómo, entonces tendrás por fuerza que descubrir qué es lo verdaderamente valioso para ti y lo que te sostienen en la vida. Lo que resulte de todo este proceso serán valores y fundamentos genuinos. Esa es la razón por la que enseñar valores y principios sin una vida congruente con ellos, como se hace en las escuelas y en muchos hogares, vacuna a los niños y a los jóvenes en lugar de darles dirección a sus vidas. Los maestros y directivos enseñan valores impuestos por la institución o el sistema pero no son realidad en sus vidas.

Te voy a decir algunas cosas que puedes hacer con tu libertad.

[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ffeeaa” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Conócete, descubre tu esencia y la de tu familia. [/custom_headline]

Ahora que nadie te dice a qué hora levantarte o qué deben aprender tus hijos, piensa: ¿Qué es lo que realmente quiero hacer con mis hijos? ¿para qué me levanto temprano? ¿por qué mis hijos deben aprender matemáticas o historia? ¿de qué nos va a servir? ¿por qué comemos 3 veces al día en lugar de 4 o 2? ¿hago lo que hago por costumbre? Tener identidad es lo único que te va a llevar a la verdadera libertad.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ffeeaa” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Experimenta. [/custom_headline]

Tómate el tiempo para pensar, escribir, meditar, y definir cómo aprendes y cómo te gusta enseñar. ¿eres más eficiente por las mañanas o por las tardes? ¿te gusta hacer material escrito o prefieres hablar? Intenta varias cosas y escoge objetivamente la que resulte mejor.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ffeeaa” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Crece.[/custom_headline]

Dedícate a crecer y fortalecer tu estructura interna. Relaciónate con gente que te aporte. Busca la sabiduría y paga el precio por adquirirla. Ser libre no tiene nada que ver con ser insensato.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ffeeaa” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Intenta. [/custom_headline]

Inspírate con la vida de otros pero siempre busca ser genuino. Seguramente cometerás errores pero la libertad es la capacidad de hacer decisiones y estar dispuesto a pagar o responder por los daños si las cosas salen mal con creatividad y valor.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ffeeaa” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Permanece en silencio.[/custom_headline]

Eres dueño de todo lo que piensas pero te conviertes en esclavo de todo lo que dices así que usa tu libertad para aprender y madurar, no para presumir.

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[content_band style=”color: #333;” bg_color=”#ffeeaa” border=”all” inner_container=”true”] [custom_headline style=”margin-top: 0;” level=”h2″ looks_like=”h5″]• Utiliza lo que tengas a la mano.[/custom_headline]

Aprendan lo que siempre quisieron aprender y no podían porque no tenían tiempo. Viajen, indaguen, hagan ejercicio, conozcan gente, lean, visiten museos y zonas arqueológicas, hagan películas y experimentos, jueguen, establezcan planes a largo plazo y trabajen todos los días para lograrlos. Creen materiales, hagan negocios, trabajen en su propia huerta y coman el fruto de sus manos, escriban libros, hagan proyectos con los niños de su barrio, toquen instrumentos musicales y alegren el día de los viejos. Dejen de ser consumidores y conviértanse en los mejores y más felices productores de su entorno.

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No puedes seguir pensando “pero… ¿qué hago todo el tiempo con mi hijos?” otra vez. Si no entiendes el inmenso regalo de tiempo y oportunidad que tienes frente a ti entonces será mejor que regreses a donde estabas. La mayoría de la gente alrededor del mundo lo que pide a gritos es más tiempo: más tiempo con sus hijos, más tiempo para comer sin prisas, más tiempo para aprender, más tiempo de calidad. Tu y yo, en casa, tenemos ese regalo … ¿qué vas a hacer con el?

[blockquote cite=”Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán” type=”right”] No nos hacemos libres por negarnos a aceptar nada superior a nosotros, sino por aceptar lo que está realmente por encima de nosotros.[/blockquote]

22 Replies to “Y ahora…¿Qué hago con tanta libertad?”

  1. Es tan cierto yo he pasado por todas esas etapas… Pero estoy en busca de cómo seguir con nuestra esencia como familia y de sacar lo mejor que hay dentro de mis hijos.
    Gracias!

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  2. Wow me ha impresionado este tema, esto es justo lo que nuestra familia está experimentando, pero traducido en palabras, ahora después de leer este tema e identificado el miedo, a seguir adelante!!
    Me encantó, gracias por plasmar este sentimiento que a muchos nos pasa!

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    1. Creo que la mayoría de las familias que implementamos este estilo de vida en la primera generación pasamos por esto. Es parte de crecimiento natural y sano de todos los que nos adentramos en un mundo desconocido. Ánimo, los frutos son grandes y buenos.

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  3. Hola Ceci!! Te acabo de descubrir afortunadamente, estoy en el trabajo y no pude leer mucho de tu blog!! Pero no podía no dejarte mi comentario, me parece sensacional, los temas que abordas y de qué manera!! Te agradezco infinitamente.

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  4. Muchas gracias por estas inspiradoras palabras, llevan mucha vida en ellas. Todo el análisis y reflexión que has planteado es super interesante . You rock my world!!! jeje. Gracias.

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  5. Padrísimo!! Identificadísima con
    el artículo.
    Yo aun no sé cómo compaginar con los tres hijos de diferentes edades (9,4 y 2), siento que abandono a los chicos por tratar de estar con la mayor. Cómo hacer un proyecto todos juntos, sin descuidar las materias clave como matemáticas, español y ciencias… alguna recomendación de algún libro?
    Muchas gracias por compartirnos!

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    1. Hola Vianey. Ese tema es uno de los asuntos que más nos quitan paz durante el proceso de educar sin escuela y por eso voy a escribir algo al respecto más adelante. Por lo pronto te digo que pongas énfasis por ahora en tomar un tiempo especial con tu hijo mayor. Pon fundamentos de lectura y de investigación en él para que cada vez sea más autogestivo con la estructura que le diste. También hagan actividades juntos alrededor de un tema y no te angusties si crees que es muy complicado o muy sencillo para los 3, ten la seguridad de que los 3 escucharán la información y captaran sólo lo que estén listos captar. Encuentra temas interesantes de ciencias como dinosaurios, rocas, flores, cucarachas, nubes o cosas por el estilo y al trabajar juntos los pequeños se quedarán contigo al principio y después te dejarán sola con el mayor para seguir trabajando un tiempo extra. Sé que es difícil explicar esto en tan pocas lineas pero camina paso por paso. Aparta un momento del día con los 3 sin interrupciones y con tiempo suficiente para que no haya prisas. Pronto recibirás noticias también de un material que estamos preparando para que los padres con hijos de edades distintas puedan trabajar de forma simultánea y aprender mucho sin prisas ni angustias.

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  6. Ceci! Gracias como siempre. Tu experiencia nos ayuda a ver cosas que ni siquiera teníamos claras. Gracias por compartir tu camino recorrido! Qué motivante resulta el leerte!

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  7. Estoy muy de acuerdo con lo que dices.. tomé la decisión de sacar a mis hijos del colegio cuando comencé a dar clases en la Universidad y me di cuenta que la formación de los estudiantes universitarios, que tenía en mi clase, dependía de mi y nadie me pedía cuenta de lo que estaba enseñando…me apasionó la idea de formar jóvenes en su vida profesional y me di cuenta que podía hacer lo mismo con mis hijos. Estamos en nuestro segundo año como homeschoolers y ha sido maravilloso, pero voy a tomar muy en cuenta tus aportaciones porque definitivo a veces hay mucho tiempo libre. Sería muy padre conocer gente como tú, que piense así…creo q esa es la parte más complicada de este estilo de vida…las relaciones.
    Saludos

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    1. Hola Fer
      A veces pensamos que hay poca gente con pensamientos libres y fuera del sistema pero te sorprenderás cuando te des cuenta de que no somos los únicos. Mantente alerta a tu alrededor y el día menos pensado te encontrarás con otros “locos” que avanzan también pensando que están solos. Tal vez, más adelante, les gustaría venir al Encuentro de Familias que educan sin escuela en Guadalajara. Conocerán mucha gente y su corazón saldrá muy animado de aquí.

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