Una herencia que no pienso desperdiciar

Cecilia Arévalo Educación sin Escuela, Fundamentos para la Vida en Familia 12 Comentarios

Imagina que te dan una inmensa herencia y que sólo te van a dejar disfrutarla o trabajarla durante un tiempo limitado… unos 13, 16 ó 20 años… ¿Qué harías con ella?

Inversiones, negocios, buena administración y gestión de todos esos recursos disponibles, ahorro… ¡tantas cosas!

¡Cuánto podrías lograr con esos recursos! ¡Cuánto bien traerías a tu vida y a la de los que amas!
Probablemente correrías a tomar un lápiz y papel para comenzar a escribir tus planes a futuro, no quisieras que la vida te tomara por sorpresa y lo perdieras todo en un instante o también podría pasar que de pronto descansaras de todos tus afanes y te sentaras a contemplar lo mucho que se te ha dado viendo cómo otros se aprovechan de lo que tienes y se va acabando poco a poco.
Bueno, literalmente los hijos son una herencia que la vida te dio, ¿qué estas haciendo con ella?

Desde los tiempos más antiguos de la humanidad los hijos han representado riqueza. El hecho de que la familia creciera fortalecía al clan porque había más fuerza de trabajo, más manos para defender cualquier ataque enemigo y mayor poder. Las mujeres fértiles eran muy apreciadas y en realidad no importaba mucho si morían en el intento de dar a luz, lo que importaba era que dejaran un crío… o muchos.

Los niños nos han “servido” a los adultos de muchas y distintas maneras.
Primero y sobre todo preservando la especie… no hay otra manera que conozcamos hasta hoy para hacerlo.

En el antiguo medio oriente está bien documentado que se usaban niños –bebes- para quemarlos vivos al dios Baal y conseguir su favor con ello. Entonces el propósito era claro: conseguir bendición.
Algunos dicen también que fueron usados en las guerras, como en las Cruzadas para conquistar Jerusalén, cuestión que aunque no se haya comprobado si se puede creer porque hoy los niños en algunos lugares de África y Medio Oriente son entrenados como soldados para luchar y matar. Propósito: poder.

Muchas familias de hoy buscan tener hijos para sentirse completos y realizados. Propósito: tener identidad.

Paulatinamente la historia fue cambiando. Las familias dejaron de ser agrícolas y comenzaron a hacinarse formando pueblos y después ciudades. Los hijos dejaron de ser riqueza y se convirtieron en un lujo o en un pesar. Hoy las connotaciones son diversas:
Si eres un adolescente con un hijo es una maldición porque -“no podrás terminar la escuela”- dicen todos – como si eso fuera la verdadera tragedia.
Si eres pobre es una tristeza porque te harás más pobre.
Si eres rico ¡que alegría!… siempre y cuando sean pocos para que no te conviertas en pobre y …
Si eres sólo un ciudadano promedio entonces se piensa que tener hijos es “conveniente” porque ahora sí te podrás sentir completo y seguir siendo promedio.

También hay organizaciones internacionales que promueven el no tener hijos… ningún hijo… como el Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria que lo puedes localizar fácilmente en la red.

¿Para qué son los hijos? Y pregunto : ¿para qué son los hijos y no por qué tengo hijos?

¿Bendición o maldición? ¿Plenitud o devastación?

Creo que la mejor manera de describir esto es entender que los hijos son una herencia.

No todas las herencias les caen bien a todos… ¡Es más trabajo! Una herencia requiere de buena administración, planeación, cuidado, orden, responsabilidad, conocimiento, asesorías, cautelas y cosas como esas. ¡Qué pesado!
Ya una vez recibida, podrías dejar tu herencia debajo del colchón y sacar un poco de ella todos los días para usarla. También podrías dársela a alguien más para que la administre pero siempre corriendo el peligro de que no haga lo mejor con ella y la malgaste o te la robe, o … podrías ser tú y solo tú el que decida cómo manejarla de la mejor manera para que produzca más de lo que se te dio al principio. En realidad las 3 opciones están bien pero sólo una te va a llenar de satisfacción por producir exactamente lo que quieres que produzca.

Con los hijos es igual. Podrías dejarlos crecer sin atención y cuidados, solo dándoles lo mínimo diario para que no “se acaben”. También podrías entregárselos a alguien más para que administre su aprendizaje, su propósito y su rendimiento y sentirte confiado haciéndolo porque eso es lo que la mayoría de los padres hace también, sobre todo al creer el imaginario colectivo de que los padres no tenemos la capacidad de enseñar a nuestros propios hijos porque no somos especialistas en educación o… podrías hacerte cargo tú mismo y multiplicar los beneficios teniendo una visión propia de lo que se debe hacer con todos estos recursos.

La mayoría de los padres pasamos por tiempos difíciles con los hijos. La fotografía que nos venden de la familia ideal sonriente y apacible, sentados todos sobre el pasto en un día hermosamente alumbrado por el sol en realidad no existe. Cuando lo quieres hacer resulta que nadie se quiere sentar en el pasto, hace calor, hay bichos revoloteándote por la cara y comienzas a pelear con tu esposo mientras los niños se molestan y se pican los ojos unos a otros. Cuando nació mi primer hija me sentía tan cansada….tan gorda… ¡tan desperdiciada! Pensaba dentro de mi: “en este momento yo podría estar haciendo tantas cosas que me gustan pero no, estoy aquí sentada, con la cocina hecha un desastre y sin tiempo para siquiera entrar al baño sin prisas”.
Se que no soy la única en pensar así. El libro de Orna Donath lo demuestra con su recopilación de testimonios de madres arrepentidas.
La vida tiene que abrirse paso utilizando los años de más fortaleza y vigorocidad para producir más vida pero la sociedad de hoy prefiere usar esos años de mayor fuerza para producir riqueza económica, y desde luego que NO esta mal siempre y cuando tu instinto maternal no te alcance cuando sea demasiado tarde.

No es cierto que sea sencillo administrar esta herencia pero lo que sí es cierto es que sólo se nos da por tiempo limitado. Mas pronto que tarde los hijos comienzan a hacer su propia vida y ese es el momento en que les debes quitar tus manos de encima y dedicarte a observar todo lo que sembraste. El tiempo de mover, influenciar y hacer planes es hoy… en unos años ya no se vale hacerlo. ¿Cómo vas a usar esos poquitos años de influencia que tendrás sobre sus vidas?… ¿lamentándote por no ser la brillante empresaria que podrías ser? No te preocupes… tus hijos pronto se irán y entonces tendrás el tiempo para expresar todos tus talentos guardados y dejarás a tus hijos en paz y ellos a ti.

Tú puedes decir sí o no a esta herencia antes de que se te sea entregada. Es tu privilegio y tu libertad. Generalmente también puedes decidir cuantas herencias quieres recibir para administrarlas. ¿Qué harás con ese privilegio de decisión?
Hagas lo que hagas debes entender que una herencia te presenta la posibilidad de dos caminos: Hacerte inmensamente rico o inmensamente amargado.

No tengo ninguna duda de que un hijo nace con la gran capacidad de sacar lo mejor y lo peor de ti. ¡Lo vivo en casa diario!
Pero… ¡somos tan breves!… ¡nuestra existencia es tan corta!

He pasado por muchos procesos de entendimiento en mi vida y he llegado a varias concluisones. Hoy prefiero mil veces hacerme rica yo misma administrando esta maravillosa herencia que hacer ricos a otros con mi creatividad y tiempo puestos en otro lado.

Comentarios 12

    1. Post
      Author
  1. Mary Carmen Pérez

    claro! no lo había meditado tal cual, pero si lo vislumbraba perfecto mejor trabajar hacia dentro de la familia que para otros! besos Cecilia saludos!

    1. Post
      Author
    1. Post
      Author
  2. Heli Kumar

    Saludos!!
    Hace poco lei “Anhela lo que tienes” y me toco tan profundo… Porque a veces enfrentamos o falta de satisfaccion o frustracion en nuestra maternidad por el diario quehacer que parece insignificante e invisible en esta sociedad actual, sin embargo es cierto lo que comentas, Somos inmensamente ricos! Para darles lo mejor, alcancen su proposito, hechen raices y darles alas…..

    1. Post
      Author
      Cecilia Arévalo

      Esta ha sido mi pequeña experiencia Angelica, muchos de nosotros no vivimos situaciones tan difíciles y sin embargo vivimos frustrados … La verdad es que podríamos lograr tantas cosas, incluyendo nuestros proyectos personales fuera de los hijos, si tan solo disfrutáramos cada etapa como la vida nos la va presentando.
      Un abrazo grande.

  3. Lucy Cortés Valencia

    Valiosa información Cecy, hace mucha falta en los padres que tomemos conciencia de lo que significa “criar” a los hijos y todo lo que conlleva y verlo como una gran gran Bendición. Porque son herencia de Dios.

    Muchas gracias Cecy…… Abrazos DTB

    1. Post
      Author
  4. Elizabeth

    Qué hermoso artículo!!!! Totalmente bíblico. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. (Salmo 127:3)
    Felicidades!

    1. Post
      Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *