“Súper padres” que quieren “Súper hijos”.

Cecilia Arévalo Fundamentos para la Vida en Familia 6 Comentarios

Hay un fenómeno que va en aumento sobre todo en las familias de nivel socioeconómico medio y alto. Se llama Hiper padres ( Hyper-parenting) o padres helicóptero. Son padres con muy buenas intenciones. Organizados. Casi siempre con pocos hijos tenidos en la juventud tardía que buscan darle lo mejor a su descendencia rodeándoles de comodidades, tecnologías y sobre todo de la mejor educación. Buscan que sus hijos desarrollen su potencial desde muy temprano en la vida. Buscan desarrollar “súper hijos”. Es una presión social tremenda la que sienten estos padres por ver a sus hijos triunfar en los mejores trabajos, con los mejores sueldos y con las mejores competencias. Por eso cada vez más productos para enseñar a tus hijos, más opciones novedosas para empezar a temprana edad. Mas promesas de éxito para tus hijos si estudian tal o cual cosa o si van a tal o cual universidad.

Son padres que vigilan, supervisan, planean, ahorran pero no dan dirección, no conocen, se llenan de actividades y no forman nada en sus hijos.
Según la Sociedad Española de Psiquiatría, casi el 40% de niños españoles está estresado por su ritmo de vida, esa cifra puede ser muy parecida en Latinoamérica. Se les exige demasiado, se les obliga a competir todo el tiempo y el resultado final suele ser un discreto resultado académico por falta de tiempo para profundizar en aprendizajes significativos entre tanto torneo y exhibición teatral.

Hoy las universidades lanzan dos tipos de publicidades. Una para el público joven, los estudiantes, que lo que quieren es libertad y realización. Y otra para los padres garantizándoles éxito a sus hijos y trabajo seguro al salir de la universidad. La cuestión aquí no es si aprenden o si caminan hacia la madurez como individuos, sino “éxito” ganando dinero disfrazado de productividad.

Muchas de las familias que hoy están optando por educar en casa lo hacen pensando que es un método novedoso para desarrollar el potencial de sus hijos.
Hoy los niños son preparados para ser competitivos, lideres y campeones alcanzadores de sueños. Lo que no toman en cuenta sus instructores es que si se van a dedicar a alcanzar sus sueños a toda costa, lo más seguro es que tendrán que pasar por encima de sus compañeros, familiares y amigos para lograrlo.

En este sentido, los padres convertimos la infancia de nuestros hijos en un ícono de la ansiedad disfrazada de responsabilidad: tenemos miedo a las relaciones, miedo a la violencia en la escuela, miedo al internet, miedo al desempleo, a la droga, a un trabajo mal pagado, a la violencia callejera, a lo diferente o a lo desconocido…miedo a no hacer nada… a perder el tiempo. Su plataforma es el MIEDO.

Me he dado cuenta de algunas cosas:

1.- Los padres somos padres, no amigos. No puede haber incongruencias en este aspecto. Un padre no puede usurpar ese lugar en la vida de un hijo, como tampoco nadie puede usurpar tu papel en la vida de tu hijo. No puedes hacerle “favores” ni “paros” a tu hijo. Las decisiones que tomes deben tener un propósito muy claro y es instruirlos en su propio camino dándoles estructura y poniendo cimientos. Los padres que se disfrazan de amigos de sus hijos no tienen identidad propia. No saben para que están puestos como cabeza de una familia y tampoco quieren cargar con esa responsabilidad. Es una forma barata de liderazgo.

2. Tu tienes el control. La visión y el proyecto es tuyo y de tu cónyuge. Tus hijos no saben a donde dirigirse porque a penas lo van a descubrir con tu ayuda. Tu diriges el barco y ellos te siguen.

3.- Los padres ven la obra terminada. Esa es una capacidad que sólo nosotros podemos tener. Es una habilidad de liderazgo real. La obra terminada no es viéndolos casados con la nuera de tus sueños, con dos hermosos nietos y casa con alberca. La obra terminada es adultos maduros, independientes, productivos, con fundamentos trans-generacionales para la vida. Si lo que estas haciendo ahora con tus hijos no aporta para esta visión, cambia de rumbo de inmediato. Si la velocidad con la que estás trabajando hoy no aporta para esta visión cambia de estrategia de inmediato.

4.- No tengas temor de las decisiones que vayan a tomar. Prepáralos para hacerlas bien.

• Se humilde
• Evalúa
• Rectifica cuando sea necesario

5.- No tengas miedo de la adolescencia. No pierdas su corazón.

* Enséñale lo que se espera de el o ella.
* Prepárate para dar libertad.
* Dedícale un tiempo a cada hijo.

6.- No pierdas el tiempo. Despacio que llevo prisa. La constancia y no la presión es la que te llevará a donde quieras llegar.

7.- Los niños cambian porque se están descubriendo. Si a tu hijo le gusta dibujar a los 5 años muy probablemente sea el Rembrant de tu tiempo pero también muy probablemente no. Ellos cambian y ¡eso esta bien!. ¡Que aprendan de todo lo que se les pone en frente!. ¡Que se descubran!. Simplemente… que amen aprender.

8.- Conocimiento o acceso a la información no es sinónimo de sabiduría. El saber mucho de un tema no es suficiente, hay que saber usar esa información de la manera correcta. Los jóvenes deben entender que los fundamentos básicos de la vida como respeto, humildad, orden y congruencia son los que les ayudarán a acomodar toda esa información bien en su cabeza y ser útiles.

9.- Que tus hijos se conviertan en generadores, no en consumidores. Cada hijo que tengas, a medida que crece, debe convertirse en ayuda, soporte y descanso para ti. Muchas familias viven exactamente lo contrario: entre más hijos, más caos y desgaste para la mamá. ¡Claro! Ten los hijos que seas capaz de criar hasta su plenitud… no más.

10.- No confundas la flojera con gustos, la baja velocidad con mediocridad. La gente verdaderamente creativa y que ha aportado riqueza a la humanidad tiene un área de interés en la que ha profundizado mucho pero también tiene un basto conocimiento general que enriquece su visión. ¿Que necesita saber tu hijo para quedarse con el legado de tu generación? Todas las áreas de aprendizaje son importantes. Fíjate que NO estoy diciendo que todo lo que enseñan en la escuela es importante.

11.- Carácter interno va antes que conocimiento académico. El conocimiento por si solo no aporta nada. Esa es la razón por la que tenemos licenciados rateros, doctores asesinos y especialistas corruptos.

12.- Forma un ejercito de cambio con tu familia. Las familias deben ser semillero de esperanza no de discordia.

13.- Haz lo que eres, da lo que tienes… nada mas. Los súper padres suelen sentirse abrumados, ansiosos y sobrepasados por sus propias expectativas. Se trata de que disfrutes cada día con tus hijos no que te destruyas a ti mismo. No trates de ser perfecta(o), ya lo eres.

¿Qué tipo de padre quieres ser?

Comentarios 6

  1. Fabiola

    Excelente reflexión Ceci! Tienes toda la razón, está de moda abrumar y abrumarnos y dejamos a un lado lo más importante y lo trascendente. Gracias!

    1. Post
      Author
    1. Post
      Author
  2. Ramón Barragán

    Una fotografía real de muchas familias. Gracias por el tiempo y el aporte.
    Tomo esta reflexión y la disfruto, me quedo con lo que me gusta y con lo que pienso que sera mejor para los míos. Un gusto de conocerle y leerle, le sigo el paso en su blog.
    Enhorabuena!!

    1. Post
      Author
      Cecilia Arévalo

      Gracias Por tu mensaje Ramón. Un saludo cariñoso para ti y los tuyos.
      Por cierto… Que lindo sitio tienes para los padres. Seguramente esta siendo muy útil para muchos. Adelante con esa labor!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *