Paradigmas que necesitas cambiar si quieres adoptar un proyecto de educación en casa

Cecilia Arévalo Educación sin Escuela 8 Comentarios

Un paradigma es una idea en tu mente. Una concepción. Es la forma en que hemos entendido algo y que te suministra la base para resolver un asunto o avanzar en el conocimiento de eso mismo.
Los paradigmas educativos los tenemos en nuestra cabeza y son difíciles de cuestionar porque los hemos tenido durante mucho tiempo. Nos hacen tomar decisiones y/o nos limitan si queremos intentar cosas nuevas.
Nuestra mente conformada a las ideas mas comunes de lo que es aprender o estudiar tienen que cambiar para poder progresar hacia aprendizajes más implicados y significativos.

El maestro es el precursor del aprendizaje

Antes, cuando la información estaba confinada a unos cuantos, los maestros eran la fuente de recursos para los aprendices, ellos eran dueños de los contenidos y era necesario atender una clase para poder escucharlos y aprender. Hoy, los contenidos y la información se han escapado de los salones de clases y de las manos de unos cuantos para alcanzar muchos rincones de nuestro planeta. El maestro de hoy se dedica a “orquestar” la ejecución del aprendizaje. No lo sabe todo pero sus preguntas, dirección y objetivos alientan la curiosidad y el deseo de resolver incógnitas que llevan al aprendizaje. Tus temores no pueden estar fundados en el dicho de “yo no estudie para maestro” porque lo único que se necesita es la visión de un proyecto y la actitud correcta para realizarlo. El verdadero precursor del aprendizaje es la actitud, no una persona.

Los contenidos se aprenden de acuerdo al plan de estudios general

El plan de estudios fue creado para que se cumplieran los objetivos de aprendizaje por edades, de esa manera era posible que TODOS aprendieran los mismos contenidos a la misma velocidad y pudieran ser evaluados al mismo tiempo bajo los mismos estándares. El plan de estudios fue una verdadera ayuda al principio pero después se convirtió en una “camisa de fuerza” limitante impidiendo que los chicos ahondaran en temas de su mayor interés o dejaran de lado otros. Si bien hay áreas de conocimiento general básicas para la vida, como matemáticas y lenguaje, estos se pueden aprender de manera orgánica sin seguir un estricto orden y produciendo mayor significado, igual que las ciencias y las artes. No hay resistencia de parte de los aprendices cuando los contenidos son de acceso libre y obedecen a las preguntas genuinas que todo niño tiene y que en el sistema escolarizado se suelen dejan por un lado porque están fuera del tema del plan de estudios. El deseo de aprender es un instinto natural del ser humano pero lo vamos perdiendo cuando no someten a un plan de estudios estandarizado y ordenado por otra persona ajena al estilo de aprendizaje de los demás.

Se aprende memorizando

Hoy se sabe que en realidad la memoria no es como nos habían dicho. Según el experto en el tema Augusto Cury, psiquiatra y creador de una teoría sobre el proceso de construcción del pensamiento “se esta obstruyendo la inteligencia de los niños y el placer de vivir con el exceso de información que se les ofrece en la escuela”. “La mayoría de la información que aprendemos no será organizada en la memoria y utilizada en las actividades intelectuales. Imagina a un albañil que toda la vida haya amontonado piedras para construir una casa. Una vez que la ha construido, no sabe qué hacer con las pilas de piedras sobrantes, ha gastado la mayor parte de su tiempo inútilmente. La mayoría de los jóvenes, incluidos los universitarios, acumulan montones de “piedras”, pero construyen poquísimas ideas brillantes. No es casualidad que hayan perdido el placer de aprender”. ¿Por qué invertir entonces tanto tiempo memorizando datos que solo servirán para aprobar un examen? Tiempo, entusiasmo y dinero se pierden en esta actividad inservible. Activar la memoria como un ejercicio mental es muy bueno porque nos da agilidad y lucidez pero eso se puede lograr a través del juego y la practica. La memorización natural es una muestra de interés pero la escuela de hoy ha querido interesarnos en algún tema a través de la memorización y eso ha arruinado el aprendizaje.

Ser promovido al siguiente nivel es señal de aprendizaje

Aprobar exámenes estandarizados y pasar al siguiente nivel no significa que los contenidos hayan sido comprendidos o que las competencias se hayan adquirido. Miles de estudiantes como tu y yo hemos salido de la universidad sin estar listos para el trabajo. Sabemos pasar exámenes pero no sabemos resolver los problemas reales afuera del salón de clases. Ni siquiera la teoría con la que contamos es suficiente. Gente que lee y no entiende, con certificados pero que no sabe decidir, con una niñez robada por la escuela pero que no sabe hacia donde ir en la vida son muestra de que pasar al siguiente nivel no es suficiente. Según el Ceneval, en el año 2013 fueron examinados 137,133 egresados de 37 licenciaturas en México y el 48.9 % no estaba listo para salir de la escuela. ¡Esos son los chicos que están preparados para un mundo laboral competitivo! Estos son los jóvenes que pasaron todos los niveles que el sistema educativo les impuso pero no estaban prestos para un empleo común.

Solo los especialistas en educación pueden enseñar

Los educadores se hicieron especialistas porque su dedicación les ha hecho buscar herramientas más efectivas para realizar su labor sin embargo su visión esta limitada solo al aprendizaje de contenidos académicos. A ellos los ha movido el amor por el aprendizaje, a nosotros nos mueve el amor a nuestros hijos y por lo tanto al aprendizaje significativo convirtiéndonos a nosotros, los padres, en especialistas de nuestros hijos y de sus habilidades y fallas también. Si proclamamos que el aprendizaje significativo se adquiere haciendo e indagando como autodidactas ésta practica comienza desde lo más profundo de nosotros mismos. Los contenidos y las herramientas para enseñarlos se pueden conseguir pero lo trascendente de esta labor es que se trata de enseñar mucho más que temas académicos, se trata de dar verdaderas herramientas para la vida como lealtad, discernimiento, constancia, respeto y congruencia (entre muchos otros mas) y para ello se necesita ser practicante empedernido de todos. Los contenidos académicos son importantes pero el carácter interno lo es más. Por mas que tengan una clase de valores en la escuela, sus enseñanzas no pasaran de contestar cuestionarios acartonados en clase. Tu tienes más herramientas de enseñanza en casa de las que te puedes imaginar. Cuando dejes de pensar que educar en casa se trata solamente de enseñar matemáticas o biología y de que se trata de un estilo de vida congruente y armónico con la vida misma entonces dejaras de tener miedo porque no tienes un titulo de maestro. La neurociencia ha demostrado que las emociones son esenciales para el aprendizaje. ¿No seremos los padres quienes podríamos llegar a una mayor profundidad en el área emocional de nuestros hijos y lograr una verdadera alegría por aprender?

Los contenidos están adecuados a las edades

¿Sería posible que un niño de 8 años aprendiera de genética y ácidos nucleicos a esa edad solo por el gusto de saberlo? Sí, sí sería posible si tan solo les diéramos esa oportunidad. Subestimamos constantemente las capacidades cognitivas de los niños. Nos da miedo salirnos del orden establecido porque no queremos pagar el precio de fallar, pero una falla aquí lo único que implicaría sería ¡mas aprendizaje! Un niño no necesita tener capacidades altas para comprender asuntos “difíciles” lo único que necesita es que se lo pongas en frente y le des el tiempo suficiente para que lo “saboree”. El plan de estudios de tu país puede ser una herramienta útil siempre y cuando lo uses para darte una idea de los temas y las áreas de posibles de aprendizajes pero se convertirá en un tirano sobre ti si crees que ese es el único recurso al que debes acudir.

Se aprende a leer y escribir a partir de los 6 años

Se aprende cuando estas listo, no antes. El Dr. Glenn Doman en su maravillosa Revolución Pacifica propone que los bebes pueden aprender a leer a muy temprana edad. En realidad su propuesta consiste en concientizar a los padres como los verdaderos responsables de explotar el potencial de sus hijos y lo demuestra con la experiencia de miles de familias que han enseñado a leer a sus bebes con sólo pasar unos cuantos minutos al día con ellos, aprendiendo juntos. La riqueza aquí radica en el potencial de pasar tiempo juntos y la consecuencia natural de eso es impulsar sus habilidades. Viajando al otro extremo del asunto, tampoco se trata de dejar a los hijos en el abandono hasta que estén tan aburridos que tendrán que aprender a leer y escribir, se trata de hacer tantas cosas juntos –comer, jugar, colorear, cantar, construir, comprar – desde el momento en que los tienes por primera vez en tus brazos que te darás cuenta cuándo llegó el momento de aprender a leer y escribir porque la compenetración es intensa, intima, profunda. Es antinatural desprenderte de ellos cuando son pequeños. No necesitan convivir con otros niños, ni ser el primero en la clase ni ganar premios de aprovechamiento, solo te necesita a ti.

Los exámenes miden el aprendizaje

Las evaluaciones son importantes pero son muy diferentes a los exámenes que se llevan a cabo en el sistema escolarizado. Los exámenes estandarizados que se usan en el sistema escolar suelen medir poco…. ¡muy poco! de lo que un aprendiz sabe en realidad y lo que mejor han logrado es alentar a la mediocridad (porque lo importante es pasar el examen, no aprender), infundir temor (porque es la única razón para poner atención en clase) y promover el engaño (porque hacer trampa a veces es la única manera de aprobarlo). Las calificaciones en los exámenes miden injustamente el supuesto éxito de un estudiante además de saturar de trabajo a los maestros que los preparan y los califican cada ciclo escolar. En el preciso momento que un alumno pregunta: -“¿Maestro, eso vendrá en el examen?-“ se sella la fatal resignación de que el verdadero aprendizaje, el que es por el simple hambre de saber algo, se perdió. Nuestros niños y jóvenes están condicionados a pasar exámenes para ser exitosos. Tantos datos que memorizar además de tantas amenazas de reprobar han enfocado a niños y jóvenes en la búsqueda de placeres cada vez más difíciles de satisfacer orillándolos a perder el gozo por las pequeñas bendiciones de la vida cotidiana.

Ir a la escuela es sinónimo de aprender

La mayor parte de la historia de la humanidad no ha habido escuela y aun así hemos aprendido, descubierto, desarrollado e inventado como solamente nosotros lo sabemos hacer. En realidad, muchos de los personajes que han trascendido por sus aportaciones científicas y tecnológicas lo han hecho sin ayuda de la escuela, ya sea porque no existía en su tiempo o porque desertaron de ella. En sus inicios la escuela era un verdadero centro de aprendizaje porque los maestros eran los dueños del conocimiento y muy poca gente tenía acceso a los libros. Hoy, ese conocimiento ha salido a recorrer casi cada rincón del mundo a través de los libros y el internet, todos tenemos acceso a él como nunca en la historia. Un maestro, un plan de estudio y un salón usados de manera convencional representan un ataque directo a todo lo que una persona podría aprender en un mundo repleto de recursos. Hoy, más que nunca, tenemos que quitar de nuestra mente la idea de que la escuela es el único lugar donde podemos aprender. El mundo entero se debe convertir en nuestro centro de aprendizaje. Es paradójico observar que en este momento de la historia, cuando más escuelas hay en el mundo, más apatía hay también para el aprendizaje. Los jóvenes quieren ir a la universidad para ganar más dinero, no para ser más útiles y aportar más.

Fechas y datos obsoletos son herramientas para la vida

La mayoría de nosotros tuvimos que aprender fechas y lugares que no tenían sentido alguno. ¿Te acuerdas de ellas? ¿Para que te sirvieron? Tuviste que volver a buscar esos datos cuando los necesitaste. Si tan solo esperáramos un poco más para que cada pequeño escuchara las respuestas a sus preguntas… en su tiempo, a su profundidad … seguramente caeríamos en la cuenta de que no es necesario que aprendan datos aburridos e irrelevantes. Cuando sus preguntas son resueltas de manera genuina y orgánica esos datos de pronto toman sentido y se quedan en sus cabecitas ocupando lugares importantes, coherentes, útiles. Dejan de ser datos estériles y se convierten en datos que producen vida. Para alguien que disfruta de sembrar sus propias hortalizas no le necesitas obligar a memorizar los nombres de las plantas, sus plagas, sus enfermedades o sus tiempos de cosecha. Deja de pensar que el aprendizaje artificial es el mejor.

Se requiere de muchas horas al día para adquirir conocimientos académicos

Hace tiempo que se proclaman los derechos de los niños incluyendo aquel que dice que no deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada, sin embargo a los niños se les exige acudir a la escuela desde preescolar hasta la preparatoria de manera obligatoria. Sus jornadas escolares diarias son de 5 horas aproximadamente mas las tareas en casa que les toman casi 2 horas extras. ¿Y los niños no deben trabajar? Además, si eres un padre moderno y competitivo tendrás a tus hijos en clases extracurriculares y cursos los fines de semana para que no se queden viendo televisión en casa. ¿Por qué no vemos esto mal? Porque todos lo hacen. Te sorprenderá saber que con 3 horas de trabajo académico en casa es suficiente para que un niño común adquiera los conocimientos adecuados para entrar a la universidad. El resto de tiempo lo usan para seguir aprendiendo cosas todavía más importantes como cultivar, cocinar, descubrirse a si mismos, relacionarse con otros, viajar, emprender su propio negocio y jugar. La mayor parte de la vida de una persona será adulto, ¡déjalos que gocen su cortísima niñez!

Todavía tengo unos cuantos paradigmas más que quisiera compartir contigo pero te los daré en la segunda parte de este artículo.
Siempre, la lucha más férrea para destruirlos estará en tu propia mente. Es ahí donde se librarán las batallas más cruentas y es ahí donde también obtendrás las victorias más deliciosas.
Es tu mente el área de trabajo de ahora en adelante.
Comienza meditando en todas estas ideas. Trabájalas con tranquilidad y dales el tiempo suficiente para cambiarlas por paradigmas nuevos, paradigmas que iras construyendo con tu propio proyecto educativo que primero deberás probar en los tuyos y después establecerlos en tu mente de acuerdo a los resultados.
Todavía hay mucho que aprender y por eso este estilo de vida es tan enriquecedor.

Comentarios 8

  1. Vanesa

    Waw Cecilia qué sabiduría hay en tus palabras! Muchas gracias por este artículo. Espero con ansias el siguiente! Un abrazo!

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      Cecilia Arévalo

      Jajaja.. es solo un poco de experiencia después de haber cometido muchos errores! El siguiente artículo ya está a punto de estar listo. Pronto lo tendrán.

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  2. Esther Blackborne

    Gracias… Este articulo me sirve mucho pues, debemos luchar con los parafigmas propios y los que carga la sociedad lo cual aveces dificulta que nos demos la posibilidad de construir nuestro proyecto de vida familiar y trazar nuestro plan para seguir aprendiendo como familia. Siempre es bueno y reconfortante leerte.
    Yo tambien espero pronto leer el nuevo articulo.
    Un abrazo

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  3. jessica

    Muy buen articulo, me encantó, cada que leo un articulo tuyo siento que me jalan la oreja jeje para seguir enfocada en sacar lo mejor de mis hijos

    1. Post
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      Cecilia Arévalo

      ¡Wow! jajaja… no te preocupes… son “jalones” que yo he tenido que sufrir antes y por eso se los cuento…. Gracias Jessica.

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