Aprendiendo matemáticas en casa. Rompe tus paradigmas

Cecilia Arévalo Educación sin Escuela 2 Comentarios

Uno de los aspectos que más atemorizan a un padre que quiere educar a sus hijos en casa es la enseñanza de las matemáticas. Como Latinoamericanos sufrimos del síndrome de “terror matemático”. Nuestras experiencias en la niñez acerca de este tema no nos traen muy buenos recuerdos. Muchos de nosotros pasamos los exámenes en la escuela sólo por “misericordia divina” y el simple hecho de volvernos a enfrentar a ellas nos causa mucho desagrado.

Tengo buenas noticias para ti: las matemáticas no son tan terribles, es solo que no nos dieron la oportunidad de comprenderlas a nuestro paso y nos ahogaron con miles de ejercicios aburridos e inútiles esterilizando nuestro deseo de disfrutarlas. Y otra mejor noticia para ti: estas a punto de darle la oportunidad a tus hijos a que no crezcan con esa limitante, al contrario, que se sumerjan en un mundo rico, emocionante, útil y nada frustrante.

Para tener éxito en esta área primero debes destruir en tu mente algunos paradigmas muy limitantes:

1. Las matemáticas son sólo para genios
En la secundaria tuve un compañero muy hábil para la química y las matemáticas. Era inquieto y muy travieso. Todos le decíamos “El sabio”. Hoy me doy cuenta que tenía muchas virtudes menos la sabiduría. Ser sabio es la capacidad de tomar buenas decisiones y de observar a profundidad para aprender lecciones que construyan carácter interno. La cultura escolarizada nos ha hecho pensar que la gente que entiende las matemáticas es una especie de superdotado que difícilmente toca el piso cuando camina. TODOS tenemos la capacidad de entender las matemáticas y es un grave error pensar que está hecha solo para mentes brillantes.
2. A los 7 años un niño DEBE saber sumar y restar. Estandarizar las etapas de la vida es una mala costumbre que se está haciendo muy común en nuestros días. Si bien es cierto que el desarrollo sano de una persona está marcado por la presencia de ciertas características, también es cierto que las discrepancias en esas características no siempre manifiestan enfermedad o desajuste. El cerebro es flexible y va aprovechando los recursos que tiene alrededor para su desarrollo. Cuando convives con tus hijos todo el día irás identificando aptitudes que te darán la pauta para profundizar en diversos temas y te darás cuenta de que puede estar listo para aprender a sumar y restar mucho antes de lo que te imaginas o mucho después. Solo dale el tiempo que necesita para comprenderlo de manera natural.
3. La memorización es parte del aprendizaje correcto. No, la memorización es consecuencia natural de aprender algo que utilizas constantemente pero en realidad nunca debería ir antes. A niños y jóvenes se les obliga a memorizar las tablas de multiplicar y las formulas quitándole todo el sentido de descubrimiento que puede ofrecer resolver un problema matemático. Uno de mis hijos aprendió a multiplicar y llegó a la conclusión de que si se aprendía las tablas de memoria podría resolver los problemas más rápido entonces se las aprendió. Él solo llegó a esa conclusión y la memorización fue casi inmediata. Eso es entender matemáticas.
4. Aprende a hacerlo antes de que lo necesites. Se nos obliga a aprender a resolver sumas, restas, divisiones, quebrados, raíz cuadrada, integrales y derivadas sin saber exactamente para que sirven. ¿nunca te preguntaste en la escuela para que te obligaban a aprender algo que nunca ibas a usar?… Todos lo hicimos. ¿Y si tan solo esperáramos un poco más para darles tiempo a los chicos a necesitar resolver un problema y proporcionarles el recurso para hacerlo? Para eso tus hijos necesitan jugar, indagar, construir, cocinar, comprar, vender y hacer música a edades muy tempranas, veras que todas esas actividades les harán cuestionarse y buscar herramientas para lograr sus objetivos y entonces las matemáticas tendrán muuuucho sentido.
5. Debo ser un experto en matemáticas para enseñarle a mis hijos. Te aseguro que cuando las matemáticas se comprenden desde sus fundamentos nadie puede detener su aprendizaje. Si comienzas desde el principio, junto con ellos, sin miedo y a su paso, muy pronto ellos te dejarán atrás porque su velocidad ira aumentando en la misma proporción que su comprensión e interés y no necesitarán estar atendiendo las instrucciones de un maestro para conocer nuevos temas, toda la red se convertirá en su puerta al conocimiento ilimitado y lo mejor será que tú también te habrás convertido en un aprendiz compulsivo. Comienza con lo que sabes y aprende junto con ellos lo que le sigue.
6. Se necesitan hacer muchos ejercicios aburridos para aprender matemáticas. Si bien es importante la repetición para hacerse experto en algo, también es importante saber que si comprendemos el principio por el que funcionan las cosas entonces podemos llegar a la respuesta por diferentes caminos. Deja de poner énfasis en seguir un solo procedimiento y pon más énfasis en llegar a la respuesta utilizando formas creativas para hacerlo. Los libros llenos de ejercicios repetitivos buscan que los chicos memoricen los procedimientos y limitan la creatividad para encontrar respuestas de manera divergente. Practiquen pero no pierdan su creatividad
7. Hay periodos críticos en la infancia después de los que ciertas cosas ya no podrán aprenderse. Es cierto que los niños son más sensibles al aprendizaje en ciertos momentos de su vida pero no es cierto que se pierde esta habilidad a medida que crecen. Un mito muy común es que de 0 a 3 años es un periodo crítico durante el cual la gran mayoría del aprendizaje ocurre y luego esta habilidad del cerebro se desacelera.   Esta idea ha generado ansiedad en cientos de padres y ha creado una carrera contra el tiempo para proporcionar una gran cantidad de estimulación a los niños antes de que sus sinapsis se detengan. Muchos fabricantes de juguetes o materiales han aprovechado este neuromito para vender sus productos. Hoy se sabe, fundamentado en mucha evidencia, que el cerebro es flexible y siempre está aprendiendo y que las neuronas se pueden reproducir.

¿Cómo debería ser entonces el aprendizaje orgánico de las matemáticas?
1. Congruente a sus habilidades: los niños se adentran al mundo de las matemáticas de manera natural. Algunos tienen interés en temas más abstractos a edades muy tempranas y a otros les llega más tarde pero a todos se les ocurren las mismas preguntas de ¿Cuál es más grande? ¿Cabe este líquido dentro del recipiente? ¿Yo soy más alto que tú? Y cosas por el estilo. La vida cotidiana contando juguetes, midiendo su propia estatura y construyendo casitas para pájaros te da oportunidad a ti papá para dialogar estos temas y llegar a conclusiones. No tienes que comenzar como dicen los libros de texto, comienza con las preguntas normales que hace un niño que tiene ganas de aprender. Nunca digas como respuesta: “bueno, eso no te lo puedo explicar porque no conoces los números “. Cuando tú aprendiste a hablar no te enseñaron primero los fonemas o las esdrújulas, solo te hablaron todos los días y te corregían la pronunciación. Es lo mismo con las matemáticas, contesta todas sus preguntas lo más sencillo y claro que te sea posible y se sensible al nivel de profundidad que esperan de tu respuesta. Esa es la clave para comprender las matemáticas desde el principio y no temerles nunca.
2. Congruente a sus necesidades. Los niños juegan, hacen experimentos y llegan a conclusiones. Ellos van cayendo en la cuenta que necesitan herramientas físicas y mentales para lograr sus objetivos. Ahí entras tú que siempre estás presto para proveer de recursos y darle forma. En una ocasión mi hija necesitaba hacer la mitad de una receta de galletas y las medidas estaban dadas en fracciones. – ¿Cómo le hago para saber cuál es la mitad de 2/3? –. “Yo no sabría que responderle”, -podrías decir-. Es fácil, dividan la porción en dos partes iguales de manera manual con dos tazas medidoras y luego busquen en youtube cómo se hace la división de un quebrado. En ese preciso momento aprenderán el valor de saber hacer una operación en papel en lugar de hacerlo manualmente y dejaran de despreciar los procedimientos rápidos que otros ya han descubierto para resolver una operación matemática y que suelen poner en los libros de texto. De ser algo inútil se convertirá en algo muy útil porque esta vinculado a su propia necesidad.
3. Congruente a su velocidad. No tengan prisa. A medida que las conexiones nerviosas de su cerebro se completan y se intensifican porque le has dado la oportunidad de jugar, correr, tocar, escucharte, dormir bien, ser abrazado y ser expuesto a todo tipo de arte entonces la comprensión abstracta será el siguiente nivel obligado de crecimiento y madurez. Todos tenemos tiempos distintos y el respeto a esa velocidad es lo que construirá cimientos profundos e inamovibles. Llegará el momento en que las preguntas se volverás cada vez más complejas. Llegará el día en que al estar coloreando o practicando caligrafía, al está limpiando frijoles y contándolos o al estar intentando sumar con los dedos los juguetes llegarán las preguntas y será el tiempo preciso para pasar al siguiente nivel con material un poco más estructurado. Solo recuerda que todo material debe proveerte descanso y soporte, no angustia.

¿Qué material puedo usar después para avanzar?

1. Todos los días tomen un tiempo para sentarse y aprender juntos. Ya se que en realidad todo el día aprenden pero te estoy hablando de un tiempo especial, tú y tus hijos y nadie más. Sin llamadas, sin limpieza, sin interrupciones. No importa si tienes hijos pequeños, escoge una hora del día para hacer actividades especificas de lectura, plastilina, contar, dibujar y cosas así. En ese tiempo conocerás a tu hijo, te darás cuenta de cómo aprende y también permitirás que él te conozca a ti.
2. Cualquier material te puede servir porque tú lo utilizas como mejor les conviene. Ningún material debes seguir al pie de la letra, siempre lo debes adaptar, mejorar y enriquecer. Tú sello es fundamental para que cualquier cosa funcione. Para comenzar te recomiendo los números 1, 2 y 3. Para temas sencillos y avanzar a lo complejo te recomiendo el 4 y 5. No mezcles las filosofías Waldor, Montessori o ABN, escoge una y efocate en ella. Si quieres econtrar recursos de los puntos 1, 2 y 3 busca en Pinterest.com

1. Material Montessori
a. Porque alienta el autoaprendizaje
b. Desarrollan habilidades diversas al mismo tiempo que matemáticas
c. Se pueden utilizar muchos artículos cotidianos en casa
2. Metodología Waldorf
a. Porque el acercamiento a las matemáticas es muy natural
b. Porque respeta las etapas de maduración de cada niño
3. Metodología ABN
a. Porque aborda la comprensión de las matemáticas de manera divergente
b. Porque el material es sencillo de hacer
c. Porque se adquiere mucha rapidez mental
4. Regletas
a. Porque con un solo material se desarrollan muchos conceptos
b. Porque son fáciles de conseguir
c. https://youtu.be/NtsGFvmk3vk
5. Khan academy
a. Porque alienta el autoaprendizaje
b. Porque lo pueden aprender en inglés y español
c. Porque pueden profundizar hasta temas universitarios
d. https://es.khanacademy.org
6. Cualquier libro o recurso que tengas a la mano.
a. Porque puedes enriquecer cualquier cosa que llegue a tus manos.
b. Porque lo difícil siempre es comenzar y este material te puede brindar estructura.
c. Porque no debes esperar a que alguien produzca lo que necesitas. Usa lo que tienes y transfórmalo.

Después de 20 años aprendiendo con mis 5 hijos en casa me he dado cuenta que hay dos herramientas muy importantes en las que te debes enfocar: matemáticas y lenguaje. Si tú nunca les das a tus hijos la oportunidad de explorar estas dos áreas de manera deliberada sería igual que si les permitieras comer un solo tipo de alimento todos los días y nunca tener la oportunidad de probar sabores, texturas y colores distintos. Serían muy pobres en nutrientes. Nadie que quiera tener una cosmovisión amplia y rica puede dejar de lado estas dos áreas.
¡Manos a la obra!

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